Extendida frente a La Rochelle, la isla de Re es accesible por un puente de peaje. En todo tiempo ofrece su parte más bella a los ciclistas a través de sesenta kilómetros de pistas para bicicleta que la surcan entre pinos, viñas, reservas naturales y salinas.
Las casitas blancas abren sus postigos verdes a las callejuelas llenas de malvarosas en flor. Los puertos, insertados en fortines o al pie del clásico campanario que servía de referencia a los marineros, albergan gran número de barcos de recreo.
Las largas playas de arena fina y un clima excepcional hacen de la isla el lugar favorito de encuentro de quienes buscan sol y aire libre, propicio a la tranquilidad y a la aventura.
Relajación y puesta a punto en Sainte-Marie, dietética y gastronomía en La Flotte, naturaleza y puesta a punto en Ars-en-Ré; belleza y bienestar en Saint-Clément; todo ello con alojamiento y restauración en el centro en cuestión o en sus proximidades.
Una larga cenefa de arena fina rodea la isla; al borde de cada uno de los diez pueblos hay bellas playas, ideales para vacaciones en familia; Le Bois-Plage, La Couarde, La Flotte y Portes ofrecen parques infantiles con columpios, camas elásticas, juegos, etc.
Descubrir las salinas de la isla, su fauna y flora, el oficio de salinero, explicación de la compleja arquitectura de las salinas y de la recogida de sal.
Evocan un modo ancestral de pesca: sumergidas durante la marea alta, retienen los peces al elevarse cuando el agua se retira.
Vista excepcional desde lo alto del faro (siglo XIX) después de haber subido sus 257 escalones!
Acceso a la ciudadela, visita a las fortificaciones, al puerto, a la iglesia y a los barrios antiguos; (información en la oficina de turismo).
Paseo por las callejuelas del pueblo, el puerto, el mercado, la abadía de Châteliers, el Fort de la Prée, la playa que emerge con la marea baja y los criaderos de ostras (información en la Maison du Platin).
Visita de «Vieux Sainte-Marie» y del campanario de la iglesia (información en la oficina de turismo).
En todos los municipios de la isla hay mercados de frutas y verduras en verano. Los productos locales son de lo mejor: patatas, ostras, mejillones, pescado, crustáceos, quesos, mantequilla, vino Pineau des Charentes, chocolate, caramelos, galletas... Hay algunos mercados nocturnos, especialmente en Saint-Martin.